Bruxismo: ¿Cómo afecta el estrés a los dientes?

Jul 25, 2022 | Odontología general

Bruxismo

¿Qué es bruxismo en odontología?

El bruxismo es un trastorno que consiste en el rechinamiento involuntario de los dientes, de manera habitual y repetida, sobre todo durante el sueño. Las personas que lo padecen contraen los músculos utilizados en la masticación sin ningún propósito funcional. Puesto que es un movimiento inconsciente, resulta difícil detectarlo. Por lo general, es el dentista quien identifica los signos y síntomas del bruxismo al observar el desgaste de los dientes provocado por el choque continuo del maxilar superior y del inferior.


Síntomas más frecuentes del bruxismo

No es fácil diagnosticar el bruxismo. Por un lado, no está considerado como una patología propiamente dicha. Por otro, aun en casos en los que los síntomas son evidentes, las personas que lo padecen no son conscientes de ello, incluso cuando el daño provocado en los dientes y en las encías es ya irreversible. Con frecuencia, quienes advierten el problema son las personas que duermen al lado del paciente, pero no suelen prestarle la debida atención a no ser que el rechinamiento sea excesivo.

Aunque el bruxismo es un trastorno del sueño, uno de sus síntomas más claros es la abrasión del esmalte dental. Por ello, el odontólogo es quien realiza habitualmente el primer diagnóstico. En los casos más severos, se debe derivar al paciente a un dentista especializado en bruxismo, un especialista en disfunciones de la articulación temporomandibular. Una polisomnografía o análisis de las distintas fases del sueño y sus posibles alteraciones resulta también muy recomendable. Los síntomas más frecuentes son los siguientes:

  • Dolor agudo en la mandíbula o músculos faciales
  • Dolor o ruidos en los oídos
  • Aumento de la sensibilidad de los dientes debido a la pérdida de la capa de esmalte
  • Dolor de los músculos encargados de la masticación o dificultad para masticar
  • Lesiones en uno o más dientes
  • Sequedad bucal
  • Migrañas y dolores de cabeza frecuentes
  • Contractura en cuello u hombros

Consecuencias en la salud dental

El rechinamiento de los dientes no solo desgasta la parte final de los dientes, sino que puede descascarillar el esmalte que rodea a la raíz y debilitar los tejidos gingivales. Uno de los movimientos involuntarios más comunes del bruxismo es la frotación lateral del maxilar superior y del maxilar inferior. Los dientes pueden romperse, astillarse y trabajos dentales como empastes, carillas o puentes corren el riesgo de dañarse o incluso caerse.

El deterioro que el bruxismo provoca en el esmalte dental determina un aumento de la sensibilidad al frío y al calor. Además, facilita la aparición de caries y microfracturas, ya que la dentina, sin la protección natural del esmalte, ofrece poca resistencia a la abrasión.

El bruxismo perjudica también a los tejidos encargados de sujetar al diente. La presión que imprime a los ligamentos periodontales genera su ensanchamiento, lo que compromete las encías y puede facilitar el desarrollo de alteraciones gingivales graves como la periodontitis.

Qué es bruxismo en odontología
Uno de los síntomas más frecuentes del bruxismo es el dolor agudo en la mandíbula o músculos faciales. Foto de Freepik.


Bruxismo y estrés

Las causas concretas del bruxismo aún no se han identificado con total claridad. Suele achacarse a una múltiple combinación de factores hereditarios, psicológicos y físicos. Lo que parece evidente es que el rechinamiento de dientes es más frecuente en personas que sufren estrés, ansiedad o trastornos emotivos. El bruxismo está también relacionado con ciertas enfermedades neurodegenerativas y con problemas de maloclusión dental, lo que popularmente se conoce como “dientes desalineados».

El bruxismo infantil presenta una etiología diferente. En muchas ocasiones, se debe a la necesidad de aliviar un dolor dental o a trastornos como la inflamación del oído.

El estrés y la ansiedad, como acabamos de ver, son factores que inciden muy a menudo en el desarrollo de esta disfunción. Analicemos mejor qué es exactamente el bruxismo por estrés.


¿Qué es el bruxismo y qué relación tiene con el estrés?

Aun teniendo en cuenta la etiología multifactorial del bruxismo, lo cierto es que numerosas evidencias avalan una estrecha correlación entre el rechinamiento de los dientes y el estrés. Varios estudios han observado que los pacientes con esta alteración presentan niveles altos de cortisol y catecolaminas como la adrenalina o la dopamina, sustancias relacionadas con el estrés y con la hiperactividad. La acumulación de cortisol, además de favorecer el bruxismo tensional, puede repercutir negativamente en la salud bucodental, ya que se ha asociado la segregación excesiva de esta hormona con la aparición de enfermedades periodontales.


La mayor parte de la literatura científica analiza el bruxismo como una disfunción nocturna, sin embargo, existe también el bruxismo diurno, que es el más directamente relacionado con el estrés. Las personas sometidas a un ritmo de vida más acelerado o a altos niveles de presión emocional son las más propensas a desarrollar este trastorno. Veamos de qué manera puede prevenirse y tratarse.


Tratamiento

Hemos visto que el bruxismo puede abordarse desde diversos puntos de vista:

  • Como un trastorno del sueño
  • Como un problema odontológico
  • Como un problema psicológico

Por este motivo, no existe un tratamiento específico, sino que debe afrontarse de forma multidisciplinar.

Síntomas más frecuentes del bruxismo
Para evitar el daño en dientes y encías, los odontólogos prescriben una férula dental. Foto de Freepik.


¿De qué manera puede tratar el bruxismo?

En los casos derivados del estrés, cualquier método que contribuya a reducirlo puede ser beneficioso: deporte, yoga, meditación, ejercicios de respiración, etc. En cualquier caso, es difícil garantizar la cura definitiva de esta disfunción. Los profesionales de diferentes campos suelen enfocar su atención hacia los cuidados paliativos destinados a minimizar los efectos perjudiciales del bruxismo.

Para evitar el daño que este trastorno provoca en los dientes y encías, los odontólogos prescriben habitualmente una férula dental. Se trata de una placa moldeable que protege los dientes durante el sueño. Si la férula no resulta efectiva, se podría optar por un tratamiento de ortodoncia para corregir posibles problemas de maloclusión o dientes desalineados.


En conclusión, ahora que ya sabemos qué es el bruxismo en odontología y cuáles son sus consecuencias para la salud bucodental, conviene prestar más atención a sus posibles síntomas. En las visitas periódicas al dentista, este puede detectarlo y proponer una solución adecuada antes de que sea demasiado tarde. No dudes en consultarnos cualquier duda y en ponerte en las manos de tu odontólogo de confianza para prevenir los efectos de un trastorno que, tratado a tiempo por un profesional, no debería suponer ningún peligro para la salud.

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